Muchas veces nos encontramos en situaciones, relaciones, empleos, lugares donde sabemos que no queremos estar, sin embargo, nos quedamos. Esto nos puede llevar a sentirnos frustrados, resignados, paralizados, agotados y hasta sin un norte claro.

Lo que generalmente nos impide movernos son nuestras creencias, nuestros miedos y los mensajes que nos decimos tales como:

“La situación económica está difícil”, “No me apasiona mi trabajo, pero ya estoy aquí, ¿para qué voy a buscar algo más?”, “mi sueño es solo eso, un sueño”, “no tengo oportunidades”, etc.

Así vamos postergando el momento de vivir a plenitud, vivir con propósito. Pero resulta que llevar a cabo los sueños está justo al otro lado de nuestros miedos o a pesar de ellos.

En una ocasión escuché a una amiga decir la expresión: “A veces la vida decide por ti”, expresión que describe muy bien a cuando vamos postergando las decisiones de nuestra vida. Con la vida decide por ti me refiero a esas experiencias que nos sacan de la zona de confort, donde quedamos choqueados, confrontados, molestos y sin entender qué sucede o qué espera la vida de nosotros. Pero hasta en esas sacudidas la vida nos invita a realizar nuestros sueños, movernos hacia aquello que deseamos. Nos brindan la maravillosa oportunidad de transformarnos en nuestra mejor versión.

No es necesario esperar hasta que la vida decida por ti y te mueva abruptamente. Para esto es clave estar revisando nuestro diálogo interno, ¿qué cosas nos decimos?, y estar revisando si los valores presentes en nuestra vida están resonando en el volumen deseado para vivir una vida con sentido.

De acuerdo a la Logoterapia hay tres caminos para encontrar sentido:

  • Valores de creación, a través de actividades, hobbies o el trabajo mismo donde sientes que dejas tu huella y le estás aportando al mundo para que sea un lugar mejor.
  • Valores de actitud ante el sufrimiento inevitable e ineludible.
  • Valores de experiencia, es decir disfrutar de algo, como disfrutar un atardecer, una obra de arte, la compañía de seres queridos, o a través del amor hacia otros: pareja, familia, amigos, etc.

Si sientes que no estás resonando en el volumen deseado o sientes que lo que haces no te apasiona, sería interesante que te preguntes: ¿Qué creencias gobiernan mi vida hoy?, ¿Cómo es mi diálogo interno que no me permite cumplir mis sueños?

Quiero compartirles algo que he aprendido al respecto. Si tienes dudas de estar dando pasos hacia tu lugar deseado, recuerda que la respuesta siempre está en tu interior, y para encontrarla es necesario escucharte atentamente. Así puedes poner en marcha el plan que te lleve a alcanzar tu sueño: dar pequeños pasos que vayan marcando el camino hacia una vida con sentido.

 

Evelyn Ramírez David
Coach Existencial, Logoterapeuta
IG: @vidaconsentido.co

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Categorías: Artículos

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