Los roles que desempeñamos a diario (madre, padre, hijo, esposo(a), estudiante, empleado en alguna organización, etc) no nos determinan pues no desempeñamos uno de manera exclusiva, sino que vamos realizándolos de acuerdo al momento de vida. Somos el conjunto de todos ellos y las acciones son las que van definiendo quienes estamos siendo, ejemplo: En este momento específico estoy siendo madre pero más tarde puede que esté siendo hermana y así sucesivamente.

Lo anterior quiere decir que los roles que desempeñamos no son permanentes aunque varios los realicemos varias veces; son acciones que van configurando lo que somos. Es por esto que, como con las inversiones existe el refrán de “no ponga todos los huevos en la misma canasta”, mi invitación para hoy es no limitar el sentido de la vida a un solo rol. Cuando éste llegue a su fin o cambie (perdiste el empleo, te divorciaste, los hijos crecieron e hicieron su propia vida lejos, etc), y naturalmente duela, porque lo que perdió era valioso; aún así puedas seguir viviendo a plenitud en otros aspectos de tu vida y no sientas que mueres a causa de eso que fue y ya no será más.

Evelyn Ramírez David
Coach Existencial, Logoterapeuta
IG: @vidaconsentido.co

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Categorías: Artículos

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