En el pasado blog te conté sobre unos tips que he estado implementado para mantener una actitud positiva, o mejor, optimista ante la vida. Sin embargo, es posible que te preguntes cómo puedes elegir una actitud si tal parece que tu forma de responder a la vida ya está predeterminada, o al menos, cambiarla es una tarea difícil.

No estoy diciendo que siempre ha de ser positiva, a veces simplemente respondemos de forma negativa y bueno, cada vez que ejercemos nuestra libertad para alguna situación en concreto, ésta trae consigo el hacernos responsables de lo que elegimos.

Los seres humanos, por naturaleza, somos animales de costumbres. Nuestro cerebro funciona de manera tal que entre más repetimos una acción, las conexiones en el cerebro se vuelven más robustas. Así formamos recuerdos y hábitos, y ante situaciones similares, el cerebro responde con aquella acción que aprendió. Es decir, buscamos mantener una vida predecible, por lo que confiamos en la rutina y las pautas de pensamiento aprendidas.

Al ser automáticas estas pautas, podemos creer que estos hábitos de pensar y actuar están fuera de nuestro control, llegando a pensar que crear nuestra realidad es muy difícil. Sin embargo, podemos reconfigurar nuestros patrones de pensamiento. De modo que, aunque parezca más fácil simplemente quejarnos de las circunstancias, con un poco de trabajo interno y disciplina, es posible que logremos ejercitar la mente para que empiece a aprender y practicar otras formas de responder ante las circunstancias que acontecen.

En la vida se ven dos grandes caminos desde donde nos paramos para vivirla: desde la queja y victimización o desde la libertad y empoderamiento.

Cuando nos quejamos, desconectamos. Es decir, dejamos de percibir y agradecer experiencias valiosas, utilizando a modo de escudo a las personas o cosas de las que nos quejamos. Así perpetuamos la victimización y la impotencia.

Cuando actuamos desde la libertad, nos permite ver el mundo de oportunidades que cada situación trae. Nos da el poder para decidir lo que queramos ser o cómo queramos actuar. Así nuevas realidades o experiencias se hacen más claras.

Y para ejercer dicha libertad se requiere de fortaleza, superar los miedos y aprender a afrontar. Pues a medida que vivimos, se nos presentan momentos de felicidad pero también de sufrimiento. Y aunque deseemos solo vivir momentos felices, es necesario estar preparados para vivenciar situaciones difíciles y hasta dolorosas.

Entonces cómo hacemos esto?  Aquí presento unos tips específicos.

Para no quedarnos en la queja y entrenar el optimismo, podemos:

  1. Dejar de quejarnos, por más obvio que parezca.
  2. Entrenarnos para elegir una actitud positiva. Abrirnos a las oportunidades que trae la situación en cuestión, y agradecer al mundo por traernos esas oportunidades.
  3. Visualizar qué puede resultar de la situación en cuestión, es decir, pensar en las alternativas que tenemos, que nuevas oportunidades aparecen y cuáles deben quedar en el pasado.
  4. Ponerles pasión a las alternativas que surgen para llevarlas a la práctica.

Sobre la queja leí algo muy interesante y útil. Cuando te encuentres en una situación que no te guste, antes de quejarte piensa en al menos 5 cosas positivas que trae consigo la situación en cuestión. Ejemplo: Estás en un empleo que no te gusta. Tienes la opción de aprovechar cada oportunidad para quejarte de tu suerte o piensas en las razones por las que aún estás ahí. Si ese empleo te permite cumplir sueños, aún tiene sentido, pero si ha perdido total sentido, quejarte no hará que la situación cambie.

Quiero compartirles una experiencia personal. Hace varios años sentí incertidumbre de perder mi empleo porque cada vez eran menos clientes requiriendo el servicio que se prestaba en mi área. Pero un día me ofrecieron hacer parte de otro equipo en el que debía dictar unos talleres para un cliente importante. Recibí mensajes negativos como que eso no era lo mío, iba a retroceder profesionalmente y demás. Sin embargo, siempre he pensado que cada cosa que aprendes te prepara para nuevos retos. Pues sin saber nada de hacer formación, me abrí a la posibilidad de aprender y afortunadamente tuve grandes maestros. Resulta que descubrí que tenía un gran talento para la formación y esa experiencia le dio un giro valioso a mi carrera.

Otro ejemplo de una situación que nos pone a elegir nuestra actitud es la pérdida del empleo. Puede ser muy doloroso, pero o nos quedamos sumidos en el dolor o resignificamos la experiencia, nos ponemos en la tarea de descubrir nuestros talentos ocultos y nos aventuramos a nuevas experiencias laborales.

Todos poseemos la libertad para elegir estos cuatro aspectos cada día, sin embargo, resulta sorprendente con qué frecuencia no ejercemos esa libertad, muchas veces no somos capaces de ver un mañana mejor.

Si quieres más consejos específicos sobre cómo tener una actitud positiva en la vida diaria, te recomiendo leer mi artículo, 10 Claves para tener una actitud positiva en la vida cotidiana.

Evelyn Ramírez David
Coach Existencial, Logoterapeuta
IG: @vidaconsentido.co

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Categorías: Artículos

3 Comentarios

Adriana M · Febrero 17, 2019 en 9:17 am

Definitivamente me encanta leerte, es un gusto ver cómo compartes tus pensamientos y análisis de cada tema qué expones, estoy de acuerdo contigo poder elegir hace parte de cada uno como ser, cada día es una oportunidad para ver con lentes diferentes nuestra vida y poder reinventarnos y aprender, sé que en ocasiones no es fácil pero con la claridad que no es imposible de lograrlo, abrazos gigantes y no pares de escribir… 😘🌷🙌🏻

Claudia paola · Febrero 17, 2019 en 6:23 pm

Nuevamente muchas gracias por compartir tus pensamientos y consejos con los demás, valoro mucho lo que escribes y estoy de acuerdo en un 100% con lo que dices. Lo último que debemos hacer es quedarnos enfrascados en algún fracaso o experiencia no tan grata, la mejor opción es seguir, aprender, enfrentar y por supuesto agradecer cada oportunidad que Dios y la vida nos regala.
Continúa escribiendo y compartiendo tu experiencía y sabiduría.
Bendiciones del cielo Evelyn.

    Evelyn Ramirez · Marzo 3, 2019 en 4:39 pm

    Hola Claudia! Agradezco y valoro mucho tus palabras. Me siento muy honrada al leer comentarios así y me inspiran a continuar compartiendo un poco de mi y que así pueda ayudar a otros a ver otros puntos de vista. Ya está disponible un nuevo artículo. Ya lo leíste?

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