Hay una verdad absoluta que todos tenemos seguro: La vida tiene fecha de caducidad y nadie sabe cuándo llega a término.

Hoy traigo este tema, no para generar angustia, pero sí con la esperanza de despertar a una realidad ineludible. Es cierto que no es un tema en lo que las personas piensen demasiado, salvo en circunstancias concretas.

Un ejemplo muy claro es en la enfermedad, cuando hay ausencia de salud y se ve un deterioro progresivo, es muy probable que el pensamiento de la muerte ronde en la cabeza.

La verdad absoluta de la muerte suele servir, para algunos, de despertador existencial. Y en el momento en que se siente que la muerte está cerca, algunos aprovechan para intentar reparar o expiar culpas del pasado, pedir perdón, perdonar, reconectar con vínculos perdidos o diluidos en el tiempo.

Para algunos, la consciencia de la finitud de la vida, representa la angustia y necesidad imperiosa de encontrarse a sí mismo, saber quién se es, qué se vino a hacer en este mundo y cuál será el legado al dejar esta vida.

En palabras de Viktor Frankl, “la muerte es el acicate de la vida”. Acicate como estímulo positivo que mueve a una persona a realizar una acción o a actuar de determinada manera.

La mirada de Viktor Frankl fue muy optimista para un tema que para muchos ha sido motivo de angustia y temor. Probablemente, temor de no saber qué pasa al morir, de no haber vivido una vida lo suficientemente plena o de ir dejando asuntos inconclusos.

Foto: Snoopy y Charlie Brown. Autor: desconocido

¿Qué hacer entonces ante esta realidad que nos toca a todos?

Reconozco que es un tema muy amplio de abordar y no pretendo tratarlo todo en este escrito, sin embargo, aquí traigo los que para mí son los aspectos más importantes.

  1. ESTAR PRESENTES: en los vínculos, las circunstancias y con nosotros mismos en los diferentes momentos de vida que tenemos.
  2. PROCURARNOS UNA VIDA SIGNIFICATIVA: tomar una causa, una razón para qué vivir y convertirla en acciones concretas. Para alguno puede que sea la labor que realiza, para otros participar de voluntariados y causas nobles, para otros la familia, etc. ¿Cuales son las tuyas?
  3. CUIDAR LOS VÍNCULOS: permitirnos estar vinculados con los otros, mostrar el interés genuino por las personas que son importantes en nuestra vida. Las relaciones son como las plantas, requieren cuidado y atención para que crezcan, prosperen, se fortalezcan y duren en el tiempo. Los vínculos, entendiéndose como las relaciones que vamos entretejiendo a lo largo de la vida, más que el vínculo propiamente familiar, dura lo que cada uno elige que dure.  (Para leer más sobre este tema puedes ver mi artículo Apoyo Social: El Valor de los Vínculos.)

Me parece muy pertinente preguntarse: ¿Cómo estoy viviendo mi cotidianidad?

Es ahí donde tocamos la humanidad de los que nos rodean. Son esos momentos de relación con los otros los que quedan, es nuestra forma particular de vivir la que marca la existencia de quienes hacen parte de nuestra vida y es lo que se extraña cuando ya no se está.

Reconociendo ese legado, considero valioso procurar dejar huellas bonitas en las personas que pasan por la vida de cada uno. Comprenderlo así nos permite estar presentes y más conscientes de nuestras interacciones con las personas que nos rodean, en especial, con los que están más cerca y nos conocen más íntimamente. 

Con el paso del tiempo, he ido apropiando una práctica frente a los vínculos que son importantes para mí. Así esté molesta, intento hacer un acercamiento a las personas que son valiosas en mi vida y dialogar. Esto me ha enseñado a hablar de cómo me siento, poder decirlo sin lastimar al otro, al menos no intencionalmente. Me ha ayudado a aclarar malos entendidos, comprender que las diferencias no necesariamente son sinónimo de desencuentro, y otras veces, confirmar que un vínculo ha llegado a su fin.

Esta práctica me pone de frente a la certeza que no sé hasta cuando ese otro esté en mi vida. Alguno de los dos puede irse de manera inesperada y tal vez queden cosas que perdonar o palabras de afecto por decir.

Concluyo que la vida es realmente demasiado corta para albergar rencores que nos mantienen presos en el pasado, y para dejar las cosas importantes sin decir.

 

Evelyn Ramírez David
Coach Existencial, Logoterapeuta
IG: @vidaconsentido.co

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Categorías: Artículos

13 Comentarios

Yamile Ramírez David · Septiembre 24, 2019 en 4:06 pm

Hola Evy, estoy en total acuerdo contigo y con lo que dice Juanes en su canción, la vida es un ratico, demasiado corta para albergar rencores que sólo a quien los guarda le hacen daño. Demasiado corta para no valorar y amar a quienes verdaderamente te importan, pero sobre todo decírselos dejando de asumir que ya lo saben y que por lo tanto es realmente importante expresarselos a viva voz. No sabemos hasta cuando los tendremos y peor aún, hasta cuando nos tendrán a nosotros!

    Evelyn Ramirez · Septiembre 24, 2019 en 5:34 pm

    Así es. Estar presentes, no dar nada por sentado. la vida es un ratico nada más. Gracias por leerlo y compartir las reflexiones que te deja. 🙂

Adriana · Septiembre 24, 2019 en 4:30 pm

Evelyn que hermosa reflexión! me parece espectacular que nos compartas esto tan profundo y tan lleno de valor , cuando la mayoría de personas sacan cosas incongruentes o llenas de egos obesos.Que lastima que tengamos que pasar por este tipo de reflexiones cuando vemos o sentimos cerca la muerte , lastima que nos dejemos llevar por el afán del día a día, cuando , cada mañana , al abrir nuestros ojos es una oportunidad mas que nos da Dios y la vida , pero ya hasta esto se vuelve paisaje , deberíamos hacer esta misma reflexión que haces ; a diario. Gracias !!

    Evelyn Ramirez · Septiembre 24, 2019 en 5:38 pm

    Muchas gracias por tus hermosas palabras. Las valoro mucho. El sentido de la muerte puede ser un despertador existencial para algunos. Aunque que maravilloso es poder despertar a voluntad a esa realidad, no porque veamos cerca la muerte sino por la certeza que va a llegar y mientas eso pasa, encontrar la forma de proveernos una vida interesante y significativa. Abrazos y gracias por leer lo que aquí escribo.

Laura Álvarez · Septiembre 26, 2019 en 6:06 pm

Gracias por tus palabras. Espero seguir aprendiendo mucho más de ti y tu bonita manera de ver la vida. Cortica es la vida. Deberíamos ser conscientes más seguido de eso. 🤗

    Evelyn Ramirez · Septiembre 27, 2019 en 12:07 pm

    Gracias a ti por leer lo que escribo. Somos con el otro, de modo que cuando lees lo que escribo mis palabras cobran vida. Abrazos

Adriana M · Septiembre 26, 2019 en 10:38 pm

Hola Eve, gracias por compartir tus escritos llenos de reflexiones interesantes y profundas, siempre es muy agradable leerte.

Cómo mencionas en tu escrito, la vida tiene fecha de caducidad y nadie sabe cuando llega a término, por eso cada segundo, minuto, día, o momento de nuestra vida es importante valorarla, atesorarla y disfrutarla aprendiendo y construyendo nuevas experiencias y enseñanzas que de alguna manera nos ayuda a recibir mejor y con otra mirada a la muerte.
Bendiciones y abrazos mi querida Eve no dejes de escribir 😊😊😊😊👍🏻👍🏻🙏🏻

    Evelyn Ramirez · Septiembre 27, 2019 en 12:11 pm

    Así es. Irle quitando de a pocos el tabú a la muerte y verla más humanamente. Atesorar la vida y llenarla de momentos significativos.

Leslie Villasante · Septiembre 27, 2019 en 1:14 am

Agradable e interesante leer este artículo, me deja con una sensación de optimismo y a la vez nostalgia. Y es que efectivamente soy de esas personas que no piensan demasiado en la muerte.
Entonces, no basta con existir como materia en un espacio-tiempo, sino que hay que vivir esa existencia con conciencia de finitud, también en relación con lo que nos rodea y sobretodo con quienes nos rodean, ya que no habría un YO si no hubiera un OTRO, somos vínculo. Así mismo, hablar de la muerte me hace pensar no solo en el fin de la vida, sino de una etapa, una relación, un trabajo, una situación o cualquier momento, al fin y al cabo mi vida será una colección de momentos que quedarán como recuerdos de algún otro cuando yo ya me haya ido. Tal vez será que en los vínculos esta la respuesta a una vida con sentido aún después de la muerte. 🤔

Saludos estimada Evelyn 🌸

    Evelyn Ramirez · Septiembre 27, 2019 en 12:15 pm

    Mi querida Leslie, que bueno encontrar tu mensaje.

    Que linda y profunda reflexión haces a lo que aquí planteo. Definitivamente no es solo la muerte como el fin de la vida, sino de etapas. A lo largo de la vida muchas cosas llegan a fin y compender su impermanencia nos hace valorar lo que está en el presente y dejar ir con más soltura lo que ya ha cumplido su tiempo.

    Creo profundamente que en los vínculos está la respuesta a una vida con sentido.

    Abrazos mi querida Leslie!

Elizabeth · Septiembre 27, 2019 en 6:36 pm

Eve, que bonito artículo… ayuda a reflexionar sobre cómo estamos llevando nuestra vida; Ésta vida que debemos disfrutar al máximo y sin complicaciones, al lado de las personas que amamos. Un abrazo.

Tatiana V. R · Septiembre 29, 2019 en 11:58 am

Pienso que la muerte es un total misterio. Nadie sabe que hay después de esto, por eso estoy de acuerdo en que debemos tratar de dejar el mejor ejemplo, para que así, cuando ya no estemos presentes, cuenten una historia inspiradora para los que escuchan. Además, es uno de los pocos sucesos que no tiene fecha en el calendario.

Sandyv -Sandra Valenzuela · Octubre 17, 2019 en 4:09 pm

Creo que quitar el tabú, desmitificar la Muerte, y pasarla al ámbito de lo que “forma parte” de la Vida hace que podamos mirarla como lo que es: parte del proceso natural del VIVIR, y estar conscientes de que efectivamente sucederá nos llama a revalorizar nuestra Vida y cómo la encaramos.
Un cálido abrazote para ti Evelyn, desde Buenos Aires -Argentina.

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