Me debía el escribir acerca de este tema. Y voy a empezar contando que la protagonista de esta historia se llamó Tabita o Tabi como amorosamente le decía.

Llegó a mi vida en 2013 en mi búsqueda de un hermano para Matías, mi gato, a quien había adoptado un año antes. Ella estaba por ser abandonada por su familia por “llorar demasiado” y es en ese momento que la veterinaria donde veían a mi gato me hablaron de ella, no dudé en adoptarla. Desde el inicio se llevó muy bien con Matías y fueron inseparables, hasta que en 2018 murió.

Para algunas personas, crear un vínculo con una mascota es tan fuerte como se puede crear con un familiar o con un amigo a quien se quiere mucho, hay sentimientos de apego. De modo que cuando una mascota muere la persona experimenta el duelo por la pérdida. Este fue mi caso.

Experimentar la muerte de alguien a quien amas es profundamente doloroso, nos pone de frente con la finitud de la vida y el deseo de la permanencia. Pero, cuando quien muere es una mascota, tiene una connotación diferente. Para algunas personas puede parecer un duelo menor pues no se trata de un ser humano, de modo que la persona que experimenta este tipo de pérdida no debería sentirse tan triste, pues quien muere es solamente una mascota.

Pero nada más equivocado, el sentimiento de apego y el vínculo que se forma con una mascota puede ser tan intenso como se puede formar con un ser humano. Nuestras mascotas comparten nuestros espacios vitales y se convierten en miembros de nuestra familia. Para algunas personas incluso son sus únicos compañeros de vivienda.

En mi caso, me marcó emocionalmente, pasé de la negación y la consternación a la rabia y profunda tristeza, se mezclaban estas emociones y a veces, sentía que aparecían todas de golpe. Me sentí culpable por su muerte casi al instante que sucedió, me reproché y deseé volver el tiempo y haber hecho cosas distintas ese día de saber que ya no estaría más. Pero esto no me ayudó mucho, salvo hacerme sentir más culpable.

La tristeza está asociada al saber que algo o alguien que fue ya no es más. Reconocer que no estaría más fue muy doloroso para mi, fue tan intenso que sospecho que mi otro gato Matías experimentó su propio duelo por la pérdida de su hermana y se enfermó el mismo día en que ella partió con una enfermedad llamada “acné gatuno,” la cual, una de sus causas es el estrés emocional.

¿Qué podemos hacer para honrar la muerte de una mascota?

Desde mi experiencia, con mucha humildad y cariño te dejo lo que podría ayudarte a sobrellevar la pérdida de una mascota si este ha sido tu caso:

  1. El duelo por una mascota no es tan fácil de superar así algunas personas nos digan que no es para tanto. Y como cualquier otro duelo hay que dejar que las emociones aparezcan y reconocerlas. Cuando las empiezas a observar empieza la sanación, te pone de frente al reconocimiento de que has perdido algo valioso.
  2. Contar con el apoyo de la familia y de las personas que están cerca fue muy importante para mi, sobretodo cuando asomaba la rabia. El recibir su comprensión y no tomar mi estado de ánimo como algo personal, me ayudó a sentir que estaba en un espacio de confianza donde podía expresarme.
  3. Reconocer todos los momentos en los que le manifesté mi amor con cuidados, juegos, tiempo y brindarle una vida buena y feliz. Esto me ayudó a ir dejando la culpa, saber que había hecho todo lo que pude por ella y con el tiempo ir aceptando cómo fue su último día de vida.
  4. No limitar mis pensamientos al momento de su muerte. En cambio, recordarla como fue en vida, en su faceta más juguetona y audaz, recordar lo aventurera que era, como elegía muy bien quién se ganaba su confianza, su lealtad, lo divertida y amorosa que era, me hizo no perder de vista los maravillosos momentos compartidos. Pensé entonces en ella como una maestra, ¿qué vendría Tabi a enseñarme y yo no lo sabía? Y reconocí que ella tenía cualidades que yo deseaba tener más desarrolladas.
  5. Yo quise sentir que prolongaba su vida, metafóricamente hablando, así que decidí hacer un ritual para despedirla, por lo que compré una planta y puse sus cenizas en la tierra, de modo que cada vez que la planta florezca es una recordación de que ella vive de alguna manera a través de esa planta. Igualmente, la imagino en un lugar hermoso donde no siente dolor, es libre y muy feliz.
  6. Ver la muerte como proceso natural de la vida misma y pensar que la muerte trae consigo nueva vida expresado de otras formas. Cuando se rompe un vínculo, el que queda se queda con amor para entregar, pero ya no está el receptor. Entonces buscar maneras, como adoptar, apadrinar o ser hogar de paso, para entregar ese amor contenido llega a ser muy sanador.
  7. Recuperar el sentido de la vida y no dar por sentado que nuestros seres queridos estarán siempre. Es una oportunidad para estar presentes y valorar a quienes tenemos alrededor por lo que significan en nnuestra vida y agradecer por ellos.

¿Cómo ha sido mi experiencia?

El adoptar nuevamente puede llevar más tiempo a algunas personas que a otras, de modo que sugiero hacerlo cuando se sientan listos y escuchando su intuición. Creo que los animales nos eligen, así que estar atentos a eso y escuchar puede ayudar mucho. Si bien no me sentía lista para adoptar nuevamente -era como sentir que la reemplazaba- a los pocos días una de mis hermanas me contó de una gatita que pronto quedaría sin hogar y estaría en las calles si alguien no la adoptaba, y recordando cómo llegó Tabi a mi vida y viendo lo triste que se veía Matías, decidí adoptarla. Y debo decir que pensando que la estaba salvando de las calles, ha sido ella quien me ha salvado a mi de la tristeza.

Matías y Tila

Tila, la nueva gatita, llegó y es como si supiera muy bien cuál era su lugar. Tengo dos gatas más que llegaron con mi esposo a mi vida, pero Tila parecía saber que Matías era su hermano y la necesitaba. Apenas se sintió en confianza en su nuevo hogar, buscó y encontró la manera de ganarse el corazón de Matías, y así muy naturalmente empezó a hacer parte de la familia.

Como mencioné antes, apadrinar o ser hogar de paso también puede ser muy gratificante y sanador para los que no están listos para adoptar todavía. En mi caso, conocí a una fundación – Fundación Alma Perruna –  quienes tienen una misión hermosa para el rescate, cuidado, rehabilitación y esterilización de perros y gatos en condición de calle. Me sentí totalmente identificada apenas los conocí y decidí sumarme a ser madrina de algunos perritos que han rescatado.

La experiencia ha sido maravillosa, poder ser parte del proceso de recuperación hasta que son dados en adopción se siente muy bien y siento que estoy contribuyendo a cambiarles la historia a mis ahijados para que tengan una vida llena de cuidados y amor. Considero que es una excelente forma de ayudar si por alguna razón no puedes o no te sientes listo para adoptar nuevamente.

Aunque cada duelo es diferente para cada persona, espero que mis palabras te sean útiles y te den herramientas para afrontar el duelo por la pérdida de una mascota, o que te ayuden a acompañar a otro que esté pasando por algo similar.

Abrazos,

Evelyn Ramírez David
Coach Existencial
IG: @vidaconsentido.co

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Categorías: Artículos

12 Comentarios

Judith · Mayo 15, 2020 en 8:58 pm

Me alegro que tu corazón haya sanado esa pérdida. Tu nos enseñaste en esta familia a querer a los gatos, mis hijos se enamoraron de los tuyos y a mi me hicieron ver lo importantes que podían ser y me ayudaste en el proceso de adoptar no solo una si no dos hermanitas. Gracias

Adri M · Mayo 15, 2020 en 9:21 pm

Que hermoso Eve tu corazón y alma plasmados en este escrito tan profundo, valioso y especial como tú, estoy totalmente de acuerdo contigo, nuestras mascotas son más que eso, son nuestra familia, son angelitos del cielo en la tierra que solo nos dan amor y vienen a enseñarnos a ser mejores personas, cada una sabe y entiende porque su razón de ser, gracias nuevamente por compartir tus experiencias y sentir, edificando elementos de ayuda y consciencia. 🤗🙏🏻

Luis Francisco Rodríguez chitiva · Mayo 15, 2020 en 10:11 pm

Que buen articulo y que experiencia de vida tan dura teniendo en cuenta que una mascota es lo mas importante en nuestras vidas, son un motor, un motivo por el cual llegar a casa y brindar lo mejor de uno y que le entreguen todo el cariño. Hay conexión entre el ser humano y su mascota?? Creo personalmente y desde mi experiencia que si, ya que aún si no está con nosotros, sentimos esa conexión y ese sentimiento que ejercen en nuestros corazones…. Dios te bendiga Evelyn..

Carolina · Mayo 16, 2020 en 7:12 am

Muy valioso artículo, es algo que tarde o temprano tenemos que afrontar. Es enriquecedor leer tu experiencia y nos enseñes cómo afrontarla de una manera sanadora, el duelo es muy duro y siempre he pensado que nuestras mascotas despiertan en nosotros estados maternales y paternales

Elizabeth Rincón · Mayo 16, 2020 en 11:22 am

Definitivamente es dolorosa la partida de una mascota, por experiencia propia lo digo, pero como tu lo dices en este maravilloso artículo hay maneras de sobrellevar el duelo. Eve que bonitos consejos.

Elizabeth · Mayo 16, 2020 en 11:29 am

Que lindo artículo. Me hizo recordar cuánto me he demorado para decidir adoptar una mascota, siempre diciendo…quién la cuidará mientras estoy de viaje, entre otras excusas. Gracias Evelyn por esta reflexión y conexión con lo que amamos. También me hizo recordar un nuevo concepto denominado la familia especie; duelamos cuando perdemos, no sólo lo tangible y humano.

Margarita Estrada · Mayo 16, 2020 en 12:08 pm

Es un escrito que estimula la reflexión, en este caso sobre los vínculos afectivos y la vida y la muerte; como siempre en un tono sereno y reconfortante. Seguro un aliciente para muchos que viven o han vivido la experiencia de la pérdida de su mascota. ¡De nuevo gracias por aportar a la salud mental de tus lectores!

maria alejandra · Mayo 16, 2020 en 4:33 pm

Que lindo articulo, gracias por compartir tus lindos momentos con todos los que tienen el privilegio de leerlo y verlo😍🐱🐺🐕🐶

Luis Eduardo Espinosa · Mayo 16, 2020 en 4:44 pm

Que bello artículo, me sentí también muy identificado ya que tuve el privilegio de compartir en mi niñez, mi existencia con una bella mascota, la cual también muriò. Hoy al igual que tu, recuerdo los mejores momentos que pasamos al lado de mi familia, donde Cookie, el nombre de la perrita, tuvo siempre un alimento que con mucho cariño le dabamos, unido a el afecto y palabras de amor que siempre se le brindó al animal en su vida en esta tierra. Gracias!!!

Iván J · Mayo 16, 2020 en 4:52 pm

En primer lugar agradezco que comportas tu percepción con nosotros, y en segundo lugar estoy más que de acuerdo contigo, nuestras mascotas son hermanos y hermanas que llegan a ser polos a tierra, llegan en el momento indicado y son quienes realmente nos escogen a nosotros… un abrazo y sigue escribiendo Eve

Adriana · Mayo 16, 2020 en 10:10 pm

En verdad …ellos nos eligen , gracias por los tips ! En verdad son muy realistas … Y definitivamente sii ellos son nuestros maestros ! Que gran publicación ! Gracias 🙂

Yamile Ramírez David · Mayo 17, 2020 en 4:54 pm

Hermoso, sólo quienes hemos pasado por ese trance sabemos lo doloroso que es y la cantidad de emociones que se agolpan en tu pecho, hasta que por fin pasa el duelo. aunque tengo que confesar que aún se me aguan los ojos cada vez que hablo de mi perro!

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